Recordemos que el Super Bowl es una gran plataforma deportiva y mercadotécnica...Con la llegada del
Super Bowl XLIII (yes!) y la presentacion de
Bruce Springsteen durante el tradicional espectaculo de medio tiempo estaremos viendo y escuchando temas de su álbum mas reciente,
Working on a Dream asi como la recurrente promoción del sueño americano en lo que se ha tornado un show patriotero que capitaliza en la gran vitrina del máximo evento de uno de los deportes mas bellos del mundo.
Seguramente sera a traves de incomprendidos temas "antemicos" del mismo artista como
Born in the USA que nos habla del destino del tipico americano que fue a la guerra representando los intereses de su nacion para regresar y ser uno mas de la masa, ignorado y maltratado como un perro...
Vaya himno,¿no? El caso y lo mas triste es que
Born in the USA es básicamente una canción de protesta a la que muchas personas no sea han tomado el trabajo de escuchar detenidamente además de adicionalmente tararear (¿tendra algo que ver el verbo?) su coro:
(version traducida)
¡Oye, nena!
Nací en un pueblo
de mala muerte.
La primera patada que recibí
fue cuando caí al suelo.
Acabas como un perro al que
le han dado demasiados palos.
Hasta que pasas
media vida cubriéndote.
Nacido en Estados Unidos,
yo nací en Estados Unidos.
Yo nací en Estados Unidos,
nacido en Estados Unidos.
Me metí en un lío en el pueblo.
Así que me pusieron
un rifle en mi mano.
Me enviaron a
un país extranjero...
para que matara
hombres amarillos.
Nacido en Estados Unidos,
yo nací en Estados Unidos.
Yo nací en Estados Unidos,
nacido en Estados Unidos.
Vuelvo a la refinería
de mi pueblo.
El capataz me dice:
"Hijo, si dependiera de mí...".
Fui a la Administración
de Veteranos de Guerra.
Me dijeron:
"Hijo, ¿no lo entiendes?".
Tenía un hermano
en Khe Sahu.
Luchando contra
el Viet Cong.
Ellos aún están allí,
pero él ha muerto.
Él tenía una mujer en Saigón
a la que amaba.
Ahora tengo una foto
de él en sus brazos.
A la sombra de
la penitenciaría.
Cerca de los fuegos de gas
de la refinería.
Llevo diez años
quemando la carretera.
Sin sitio adonde huir,
no tengo adonde ir.
Nacido en Estados Unidos,
yo nací en Estados Unidos.
Nacido en Estados Unidos,
soy un tío sin futuro
en los Estados Unidos.
Nacido en Estados Unidos,
yo nací en Estados Unidos.
Nacido en Estados Unidos,
soy un tío tocando rock
en los Estados Unidos.
Lo mas ironico, musicalmente hablando, es que una las obras de
Bruce Springsteen mas significativas y definitorias durante su ilustre carrera, empieza con el mismo nombre:
Born solo que esta se llama
Born to Run y no es incomprendida...










Si hay un disco que pueda explicar lo mucho que representa Bruce Springsteen para la cultura popular norteamericana, y para la vida de tanta gente, definitivamente es éste.
Marcó el final de su primera etapa, antes del forzoso silencio de tres años que medió entre este disco y Darkness On The Edge Of Town de 1978 (otro discazo de los que llevaba cuando fui a la universidad).
En Born to Run todas las señas de identidad del primer Springsteen encontraron una cristalización definitiva, mientras que su técnica de escritura se depuraba poco a poco: los maratones líricos de sus comienzos comenzaban a encontrar cierta mesura, su romanticismo exacerbado y nostálgico más altas metas.
Este ineludible álbum finalmente lo convirtió en leyenda entre los rockers. También le dio su primer éxito comercial, sobre el que cimentó la primera fase de su carrera, mucho antes de que su salto a icono masivo para todos los públicos con Born In The USA en 1984, hiciera que muchos de los antiguos fieles se sintieran vilmente "traicionados" por tener que compartir a un artista de éxito con más gente todavía (y como vimos, alguna de esa gente no muy pensante, :) ).
En Born to Run Springsteen cumple la misión que, de manera personal e intransferible, le estaba encomendada. En otras facetas (cantautor protesta, baladista romántico, orfebre pop) Springsteen ha contribuido con un gran talento y de manera brillante, pero no ha dejado de ser un eslabón más en cada cadena.
En Born To Run crea (con todo lo que de creación pura pueda haber) su propio género: la épica urbana en su plenitud, ese registro en el que no hubo ante ni ha habido después nadie como él. Era una promesa implícita en el rock'n'roll desde su génesis, pero que tardó largos años en llegar a cumplirse.
Tras un tiempo de evolución estilística y contaminación con otros géneros, tras una etapa de diletantes búsquedas estéticas en los años sesenta, en su condición de música popular y urbana el rock'n'roll forzosamente debía reencontrarse en algún momento con su público natural y ofrecerle, con franqueza y lirismo, el relato mitológico de su experiencia y la formulación de sus esperanzas secretas de redención.
Springsteen emplea lo que tiene más a mano, lo que alivia cotidianamente una existencia alienada entre el cemento y el asfalto, y lo transmuta en esa esperanza sagrada de renacer, de comenzar de nuevo en otro sitio de una manera mejor. Una Tierra Prometida construida con lo que otros consideran material de derribo. En realidad, no es más que la idea fundacional de América trasladada a su tiempo y circunstancias. Todavía queda luz y esperanza para el joven desheredado: el coche, el rock'n'roll, tu chica y la carretera te pueden liberar de "la ciudad de perdedores". Es un mundo de tópicos que oculta algo más profundo de lo que parece a primera vista.
Thunder Road abre el álbum conteniendo esa misma promesa presente en la épica Born to Run. Es el tema del disco, pero aunque explora otros aspectos de la misma trama, y parece casi un "grandes éxitos" repleto de canciones excepcionales (ni Tenth Avenue Freeze-Out, Night, She's The One o Meeting Across The River tienen el mismo nivel) finalmente queda en cierto modo absorbido por la intensidad de cuatro piezas.
Por un lado Thunder Road y Born To Run las vías de escape.
Por el otro Backstreets, historia de lealtades y traiciones en un universo tan pequeño y grande como lo quieras ver.
Jungleland, una formulación difusa, lírica y torrencial de ese universo retratado, de su vivísima realidad. Con su particular "wall of sound", como un Bob Dylan producido por Phil Spector, y la potencia de la E-Street Band resonando detrás, con el saxofon de Clarence Clemons mostrando el camino, cada uno de los momentos álgidos del disco contiene resonancias de mitología de andar por casa, de epopeya cotidiana que lo hacen una eterna promesa de vida mejor.
Como todo disco de Springsteen refleja de manera fiel su propio yo, y sus circunstancias.
Observar su progresivo desencanto desde el optimismo testarudo de Born to Run (en el que parece negarse a la rendición pese a desconfiar de la victoria) al desencanto de Darkness... o Nebraska, y aunque parezca mentira de Born in The USA, es asistir a toda un peripecia personal y generacional.
Épico, romántico, tratado de libro de cómo la promesa (siempre falsa) de redención se oculta en todo aquello que te hace sentir vivo, sea lo que sea, Born To Run se alimenta de tal manera de una experiencia íntima pero universal, que sólo los cínicos, los escépticos y los esnobs lo pueden despreciar sin respeto.
En un clarividente pasaje de Jungleland lo formula todo, la falsa brevedad de su universo y su secreta poesía: "Afuera, la calle arde/ en un verdadero vals de muerte/ entre lo que es carne y lo que es fantasía/ Y los poetas aquí/ no escriben nada en absoluto/ Tan sólo se retiran y dejan las cosas estar/ Y en el click de una navaja/ intentan alcanzar su momento/ E intentar mantener una postura digna/ Pero terminan heridos/ Ni siquiera muertos/ Esta noche, en Jungleland".
Born to Run supuso un gran éxito comercial y sirvió como plataforma de lanzamiento de la carrera musical de
Springsteen tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo.
Fue, asimismo, el primer trabajo discográfico del músico en el que se incluía a
Roy Bittan y
Max Weinberg.
Born to Run sería publicado con un general reconocimiento por parte de la crítica: mientras sus dos primeros álbumes,
Greetings from Asbury Park y
The Wild, the Innocent & the E Street Shuffle, recibieron reseñas buenas, el éxito popular fue más bien modesto; por el contrario,
Born to Run cimentó la reputación de
Springsteen en el mundo musical y sirvió para establecer su primera base fija de seguidores.
El álbum se caracteriza por el uso de introducciones generalmente instrumentales en cada canción (todo el álbum fue compuesto en piano, no en guitarra), así como por la técnica de sonido empleada por Phil Spector en álbumes como Let It Be, característica por la exagerada sobreprodución, llegando a desarrollar lo que fue denominado como muro de sonido (wall of sound).
Según
Springsteen, la intención era que
Born to Run sonase a "Roy Orbison con Bob Dylan cantando y Phil Spector en la producción."
Las primeras ediciones de
Born to Run sustituirían el título de
Meeting Across the River por el de
The Heist.
Asimismo, el título del álbum se imprimió en un estilo semejante al graffiti. Dichas copias, muy escasas, son consideradas como piezas de coleccionistas en círculos privados.
Tras su publicación,
Born to Run alcanzó el puesto #3 , pasando cerca de dos años entre los 100 álbumes mejor vendidos.
Para el 2006,
Born to Run había vendido 6 millones de copias sólo en Estados Unidos, siendo el segundo álbum mejor vendido de
Springsteen tras
Born in the U.S.A.
Del mismo modo, algunas críticas al álbum llegarían a convertirse en plegarias, como en el caso del crítico musical Greil Marcus, quien llegó a comparar la introducción de
Backstreets con la Ilíada.
En 2001, la cadena de televisión VH1 nombró a
Born to Run el trigesimoquinto mejor álbum de todos los tiempos.
La lista musical de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos elaborada por la revista musical
Rolling Stone posicionó a
Born to Run en el puesto 18.
En 2003,
Born to Run sería elegido el álbum más popular por la Guía Musical Zaga Survey.4 Asimismo, sería elegida por la Biblioteca del Congreso como una de las cincuenta grabaciones en ser incluidas en el National Recording Registry
La portada de
Born to Run supone uno de los iconos y una de las imágenes más populares de la música rock. Fue tomada por Eric Meola en 1975, durante una sesión de tres horas en la que desecharía 900 instantáneas. La pose de
Springsteen no estuvo planeada, llegando un momento en el que Springsteen enchufó el amplificador, comenzó a tocar la guitarra, y casualmente se apoyó en el hombro de
Clarence Clemons.
La famosa foto sería tomada en ese momento y usada como portada del álbum. "Pasaron otras cosas", reconocería Meola, "pero cuando vimos la fotografía, supimos al instante que ese era el resultado."
La pose de Springsteen y Clemons en la portada de
Born to Run sería imitada en numerosas ocasiones, desde el álbum
Next Position Please de
Cheap Trick, hasta la portada del álbum recopilatorio de Tom y Ray Magliozzi Car Talk, pasando por el
Born to Add de los muñecos de Barrio Sésamo Bert y el Monstruo de las Galletas.
Bajate y disfruta de esta joya aquí.
Yo estare viendo el
Super Bowl XLIII ante la pantalla mas grande que pueda encontrar, comiendo un buen steak... sin tararear...